El trabajo del fotoperiodista Yuri Cortez cobra dimensión ‘mundial’ en Rusia 2018

Por 13 julio, 2018AEPDMAS, Destacadas, Noticias
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La fotografía deportiva es, sin lugar a dudas, uno de los géneros del periodismo más llamativos. Los reporteros gráficos, anónimos trabajadores, viven en una era de cambio, donde la tecnología y la inmediatez lo invaden todo. La competencia feroz por sacar la mejor instantánea convive con el compañerismo que se genera en el día a día. Poder cubrir un partido de fútbol a pie de campo intentando capturar ese instante que ilustre lo más significativo del encuentro es una tarea mucho más difícil de lo que, a priori, se puede imaginar. Si extrapolamos todo ello a un Mundial, la sensación del fotógrafo junto al césped podría describirse como el éxtasis profesional para quien desde pequeñito soñó con retratar a los mejores deportistas del planeta.

 

Tras las vallas publicitarias de Rusia 2018 se parapetan en cada partido cientos de fotoperiodistas de los cinco continentes. Todos ellos se agolpan con sus aparatosos equipos lo más pegados posible al terreno de juego. Un trabajo de concentración y abstracción que dura mientras rueda el balón y que sirve de preámbulo a una frenética jornada de envíos, retoques, documentación y archivo que se suele dilatar más de lo deseado.

 

El fotógrafo ha de estar hecho de una pasta especial para captar la sensibilidad del momento sin poder intervenir directamente en él. Tener la velocidad y la paciencia para inmortalizar un partido es patrimonio de unos pocos. Entre ellos se encuentra nuestro protagonista, el salvadoreño Yuri Cortez. Yuri, que ha cubierto guerras, desastres naturales y rocambolescas historias que resultaron ser menos inofensivas de lo previsto, se ha consagrado como ‘estrella’ por un día tras el partido de semifinales de la Copa del Mundo que enfrentó a Inglaterra y Croacia. Su don de la ubicuidad y su experiencia profesional, salpicados por una dosis de suerte (la que ha de tener siempre un fotógrafo) le han valido para brindar a todo el planeta las mejores fotografías del Mundial del Rusia 2018 –con permiso de lo que suceda en la Final-.

 

La celebración del croata Mandzukic tras marcar el 2-1 durante la prórroga ha cambiado la percepción que muchos aficionados tenían sobre la figura del reportero gráfico deportivo. El delantero, en pleno éxtasis goleador, saltó la valla publicitaria arrollando a Yuri. Acto seguido, todo el equipo se echó encima de ambos para celebrar el tanto que les daría el pase a la Final. Envuelto en esa euforia futbolística, nuestro protagonista no soltó el dedo del disparador. Es más, en previsión de lo que se le podía venir encima, Yuri cambió de lente. Armado con ese gran angular ideal para distancias cortas, fue el invitado sorpresa a una celebración histórica para Croacia. Su cámara fue testigo de un momento lleno de espontaneidad, alegría y emoción. La experiencia de Yuri fue la que le llevó a tener la cámara preparada con la lente correcta, su profesionalidad la que le mantuvo ‘disparando’ mientras un puñado de futbolistas se abalanzaban sobre él y la suerte, esquiva en ocasiones, la que le eligió a él como epicentro de la acción.

 

Decía Robert Capa que “si tus fotos no son lo suficientemente buenas es porque no te has acercado lo suficiente”. Yuri Cortez ha actualizado ese concepto casi 100 años después. Sus fotos son sublimes porque la acción le ha fagocitado mientras estaba trabajando.

 

En una entrevista telefónica de los compañeros de Verne (El País), comentaba Yuri que “anotan el gol y corre Mandzukic a nuestra esquina. Tengo el lente 400 (milímetros) y a la par el lente gran angular para ese tipo de situaciones. Se arremolinaron enfrente mío, llegaron los jugadores de la banca y empezaron a caer encima mío. Sentí cómo se volteó mi silla y tuve la cámara siempre en la mano y no dejé de disparar”.

 

A partir de ese instante, Yuri compartió protagonismo en medios de comunicación y redes sociales con los futbolistas croatas, los cuales tras la celebración, se interesaron por la integridad del reportero de AFP. Lo ocurrido después es sabido por todos. Yuri se ha convertido en una institución y su historia ha cobrado la dimensión propia de todo lo que sucede en un Mundial de fútbol. Sus fotografías ya son patrimonio de la historia viva del deporte y quien sabe si este anecdótico día en la oficina de Yuri ha servido de inspiración para futuros periodistas deportivos.

 

Alberto Gozalo

Periodista / Coordinador Web AEPD

 

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