Se nos fue Manuel Esteban

WhatsApp Image 2025-08-08 at 08.00.19

Pedro P. San Martín
Vicesecretario de la Asociación Española de la Prensa Deportiva (AEPD)

 

Se nos ha ido Manuel Esteban, lo escribo aún sin creérmelo. No sé si tengo suficiente rango para redactar estas líneas del adiós eterno a un amigo, a un periodista deportivo como la copa de un pino. Justificaré este honor en los veinte años de trabajo codo con codo en aquel Diario AS glorioso e irrepetible en el que tuve la fortuna de ser subdirector, y en los más de cien mil kilómetros que nos metimos al cuerpo de ciudad en ciudad con los eventos de Encuentros con los Ases, formando equipazo con Alfredo Relaño, Tomás Guasch y Tomás Roncero. En esta micro familia de muy curiosos roles futboleros, Manolete era más que un compañero de viaje, era inmenso como persona por su buena disposición, por su fina percepción de lo que se cocía y por la aceptación de un papel público en apariencia superfluo, aunque en realidad era un tipo brillante e ilustrado.

 

Manuel devoraba libros, mostraba profundas inquietudes sociales como buen periodista, y no se equivocaba cuando te daba un consejo. Manolete era el personaje que le etiquetó la Ser, el periodista bufandero del Atleti en el AS, el pupas que siempre perdía contra Roncero, el tipo que encontró su hueco y la fama anunciando fichajes muchas veces ciertos o a veces inverosímiles, pero te lo creías porque lo contaba como nadie. Y sin redes sociales, por cierto.

 

Me atrevo a decir que todo el mundo guardaba cariño a Manolete. Y los que conocimos su extrema sensibilidad, aún le quisimos más. Tenía un chascarrillo siempre a mano y nunca ofendía porque era largo y listo como él solo. Tampoco ofendía cuando su rapidísima pluma tiraba con bala, apoyado en contrastada información y buen criterio. Y si hacía daño involuntario, como hombre de ley que fue, no tardaba un minuto en pedir disculpas, en un ejercicio de humildad que ya no está de moda.

 

Manuel Esteban, Manolete, ha dejado huella en varias generaciones de periodistas deportivos por su bondad. Fue siempre atento con los jóvenes, leal con sus cargos superiores, sabiamente crítico, un profesional inimitable de aquella vieja escuela de vivir veinticuatro horas persiguiendo la noticia a telefonazos. Y voy a descubrir un secreto: no le gustaba el fútbol (tengo pruebas irrefutables), sólo le gustaba el Atleti. Desbordaba un amor incondicional por lo rojiblanco, que le vino de su padre ferroviario, que defendió con entusiasmo y a la vez con exquisita deportividad y un toque de humor inconfundible.

 

Manolete, qué lástima que no me hicieras caso cuando te gritaba mil veces: “Cuídate más”. Ahora todos te lloramos porque nos dejas un vacío cruel en el corazón y en el periodismo deportivo. Quiero buscar un consuelo pensando que te encontrarás en el cielo con tu dios, en el único que sí creías, D. Luis Aragonés. Descansa en Paz, Manuel.

 

WhatsApp Image 2025-08-08 at 08.00.19

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies